COMUNICACIÓN OFICIAL
#ASimprescriptible #Derechoaltiempo:

18 de Noviembre de 2017

Gracias a todos y todas quienes han firmado las cartas, acompañado, difundido y compartido con sus familias, en sus trabajos, en cada entorno, la necesidad de esta ley para Chile. Recomendada reiteradamente por la Comisión de Derechos del Niño de la ONU y ya implementada bajo distintas modalidades en un número de países, entre ellos Argentina, la idea de legislar en Chile sobre imprescriptibilidad de delitos de agresión sexual contra niños fue votada unánimemente a favor en la Comisión de Infancia del Senado (marzo 2017).

Sin embargo, desde marzo 2017, la tramitación del proyecto se detuvo. Entendimos que imperativos como Sename (todavía en estado de incomprensible abandono) o la aprobación del PL por la despenalización del aborto en 3 causales, entre otras, copaban la agenda legislativa, y esperamos pacientemente, al tiempo que los ciudadanos seguimos firmando la carta* solicitando urgencia al Ejecutivo. En septiembre entregamos dicha carta tanto en el Congreso de Valparaíso como en la Moneda, solicitando audiencia además, a la Presidenta de la República.

El pasado 10 de noviembre, nos recibió, en definitiva, el Ministro de Justicia (si recuerdan, el año pasado la reunión fue con el ministro de Segpres). En dicha reunión, presentamos al ministro un conjunto de antecedentes científicos y jurídicos para apoyar la solicitud de urgencia, transmitiendo a la autoridad la necesidad de prestar atención a la realidad fisiológica del shock traumático sexual prolongado, y cómo éste genera en sus víctimas una imposibilidad de articular un relato, sin que previamente, al menos, salgan del influjo y dependencia emocional y económica del agresor (frecuentemente un familiar cercano) y reciban un proceso terapéutico sustantivo, tanto para sanar como para procesar el trauma.

Lamentablemente, cordialidad y palabras de buena voluntad aparte, no existe un ánimo de la autoridad en este momento para visibilizar e impulsar una agenda decidida en la materia y no se vislumbra interés en imprimir a la tramitación de este proyecto el impulso y prioridad que requiere. El compromiso mayor fue apoyar una presentación más de la evidencia en favor del proyecto ley, en algún momento (antes del término del año legislativo), ante la Comisión de Constitución del Senado.

En coherencia con lo declarado por la propia presidenta en foros internacionales a propósito de la niñez en Chile, creemos que debería ser el Estado, y la propia autoridad quienes generen las instancias de discusión sustancial sobre los aspectos médicos,  psicológicos,  criminalísticos y  jurídicos (incluyendo los de derecho internacional) involucrados en el trauma por agresión sexual infantil, para retroalimentar el proceso legislativo, y no ser los propios ciudadanos quienes deban estar “empujando” esta información para que el proceso legislativo sea mínimamente informado y atendido (de forma de no terminar, como en 2014, archivando el proyecto de ley). Por más sentido y determinado que sea nuestro compromiso como ciudadanos y ciudadanas, ésta no es “nuestra” ley, sino un proyecto de ley de la República, para la República, y el imperativo de cuidado por la infancia es un deber calificado del Estado chileno y sus autoridades. La urgencia debería ser resorte del Estado, del Ejecutivo, desde su propia convicción y sensibilidad frente al sufrimiento de las miles de víctimas de abuso sexual, y acordemente, levantar la restricción de su acceso a justicia, frenando la impunidad que, todavía en 2017, impera en relación a estos crímenes

Esto nos anima a no cejar en los esfuerzos, y seguir instando para que la protección de la infancia, en todos sus diversos frentes, sea fortalecida en Chile, cuestión que pasa también por un consenso colectivo en torno a la necesidad de abrir una ventana para la acción de la justicia: verdadero “Derecho al Tiempo”, frente a un particular tipo de criminalidad especialmente dañosa, que se escuda en el poder y la sumisión frente a niños vulnerables para mantenerse sistemáticamente impune.

Vinka Jackson y James Hamilton
Abuso Sexual Imprescriptible

 

*Seguimos reuniendo firmas en segunda carta ciudadana: “Abuso Sexual Imprescriptible en Chile: es urgente“, con más de 6.800 firmas a la fecha.